danza contemporánea
 
javier martín
 
En su corta pero intensa trayectoria, este joven creador e intérprete ha sorprendido muy gratamente con una serie de piezas de gran honestidad y carácter, destacando elegantemente en el panorama contemporáneo de la danza. Desarrolla una poética personal de gran autenticidad, estructurando sus piezas dentro de los rigores de la improvisación pura a nivel de movimiento. “Improviso porque estimo esencial la comunicación con el público, el tú a tú. Bien es cierto que no se produce de una forma directa en mis trabajos pero sí ocurre de maneras sutiles, estudiando en vivo cómo evoluciona la obra. Algo así como qué es lo relevante en ese preciso instante para todos, qué resortes hay que poner en juego y en que manera. Me gusta tratar a mis espectáculos como al ser vivo que son y permitir que respiren y se expresen a su modo, siempre de una manera única de cada vez, digamos como si fuese la última oportunidad de cada vez. Es el único modo en el que entiendo que pueden ocurrir cosas cargadas de mucha verdad”.
 
Cuando javier baila atrapa, el movimiento atraviesa la piel, no deja neutro al espectador. Es una danza actual, de temática fresca y espontánea; baila a través de nuestros conflictos y apunta directamente a las llagas del contexto que nos toca vivir. Pero el modo en que nos conecta con ellos es de suavidad y delicadeza sibilinas, ya que sin darnos cuenta nos anima a vivir situaciones que no pensábamos que nos atreveríamos a reconocer en nosotros, dándoles la vuelta. “Mi movimiento se caracteriza por un interés por la presencia escénica, por el juego de las microtensiones internas que configuran un carácter y una actitud, por un trato riguroso con los símbolos que busco e invento, por la suavidad, por el interés entre la difusa línea entre la persona y el personaje. Me interesa la parte más inconsciente del moverse cotidiano, los tics, la fluidez y por qué se enquista, es decir, qué se esconde detrás de nuestras rigideces y cómo nos expresamos a través de ellas para así transformarlas y liberarlas. También atiendo a los estímulos que sirven de motor para que alguien haga o deje de hacer algo. Los temas que me mueven en la actualidad son: la soledad en compañía de todos, la anti-memoria como herramienta para estructurar nuevos yoes o el misterio que todo lo envuelve. La indiferencia o la sospecha que representa el otro, de como nos servimos del otro como espejo, si esto es un vicio o una herramienta natural que además nos gusta, hablo de identificación y empatía. Me atraen los tabúes sociales e individuales relacionados con la sensualidad y los cambios o la muerte, la imposibilidad de amar y la imposibilidad de desear. Son temas de calibre, muy instructivos y que a mí me enriquecen enormemente, contradictoriamente dan mucha vida”.
 
 
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